martes, 14 de octubre de 2008

¿Y éste de que va?

¡Hola chic@s, bienvenid@s a mi blog!

Comienzo con esta entrada la tarea de la asignatura de "Modelos de los Medios de Comunicación". Intentaré que sea un lugar entretenido y que más que una obligación, sea un placer compartido por mí y por aquellos que me visiten. Por cierto versará sobre un tema sobre el que me puedo poner muy monotemático: el surf. Ya les contaré más sobre esto, porque por ahora me parece más importante explicaros a qué viene el título del blog.

En los primeros años de este deporte-pasión-estilo de vida, las tablas de surf pesaban fácilmente 80 kilos o más. Tenías que ir a la playa ayudado por dos o más personas para poder entrar al agua (no crean que viví esa época, no soy tan viejo). El problema era que cada ola surfeada implicaba perder la tabla e ir nadando hasta la orilla a buscarla para coger otra ola (¿han visto lo fortachones que salen esos tíos en las fotos antiguas? es por eso).

¡Hasta que apareció la tecnología! Y con ella materiales más livianos para las tablas, neoprén para poder surfear en invierno...y finalmente, el "invento". En Estados unidos se llama "leash", en Perú se llama "pita", en Chile "traba", cuerda" , "lich" (deformación del inglés), etc. cada país tiene un nombre propio para este utilísimo invento, que consiste en una cuerda , uno de cuyos extremos va al tobillo izquierdo o derecho (según cómo te pares en la tabla, y siempre será el pie trasero) y el otro extremo va unido a la tabla. Este "invento" tuvo como principal efecto la masificación del deporte...y las iras de los puristas de la época (siempre hay puristas en todas las actividades, ¿se han fijado? ¡Muera la intolerancia!, digo yo). Claro, con el dichoso "invento" atado a tu tobillo las olas no se llevan tu tabla cuando te caes y no hay que nadar hasta la orilla... Otro efecto: las maniobras se radicalizaron, porque no importa si te caes, la tabla siempre quedará al lado tuyo. Y así hasta hoy.

Y a lo que iba: no saben la gracia que me causó descubrir que en España al invento este le llaman..pues eso: "invento". Cuando lo escuché por primera vez pensaba que era una broma interna de la cuadrilla con la que fui a surfear la primera vez en Euskadi (fue en Sopelana), pero no. TODO EL MUNDO le llama así por estos lares. ¿Será una señal de falta de creatividad? ¿Rebeldía por no llamarlo por su nombre en inglés? Qué se yo, pero todavía no consigo acostumbrarme y cada vez que tengo que pronunciar la bendita palabra no puedo evitar que se me asome una sonrisita...


1 comentario:

Bori dijo...

Yo recuerdo que en mi corcho no tenía el invento, pocas veces se me escapaba, pero era una putada tener que ir hasta la orilla. Siempre tuve pendiente tener que poner el invento, porque creo que lo tenía comprado pero nunca lo puse.

En fin, me pasaré por aquí bastante.

Un saludillo